En la víspera de Año Nuevo del 2004, luego de meses de perder peso y sufrir episodios de fiebre, sudoración nocturna y falta de aire, la estudiante Anna Watterson fue llevada al hospital tosiendo sangre.
Entonces resultó extraño el diagnóstico que recibió de tuberculosis(TB) -una enfermedad ancestral asociada con la pobreza-, especialmente porque la joven era una estudiante de abogacía pudiente que vivía en la concurrida capital británica.
Dentro de todo, en ese momento fue un alivio, según ella misma cuenta, saber finalmente qué la había mantenido enferma por tanto tiempo.
Pero cuando la infección de Watterson se rehusó a responder al prolongado tratamiento antibiótico que los médicos habían indicado para combatirla, su alivio se convirtió en terror.
Luego de seis semanas de tomar píldoras que no habían dado resultado, a Watterson se le informó que tenía "TB resistente a múltiples fármacos", o MDR-TB, y enfrentó meses de aislamiento con un régimen de medicamentos inyectables que la dejaron con náuseas, magullones e incapaz de salir y estar al sol.
"Mis amigos estaban realmente impactados", dijo Watterson. "La mayoría de ellos sólo había oído hablar de la TB al leer novelas de la época victoriana", agregó.
La tuberculosis suele ser considerada en el adinerado Occidente una enfermedad de eras pasadas, que evoca mujeres y niños empobrecidos de los siglos XVIII y XIX que morían lentamente por una enfermedad que conocían comúnmente como "peste blanca".
Pero las rápidamente crecientes tasas de TB resistente a los medicamentos en algunas de las ciudades más ricas del mundo, así como también en África y Asia, están haciendo historia nuevamente.
Londres ha sido denominada la "capital europea de la tuberculosis" y un estudio reciente bastante aterrador documenta sobre nuevos casos en India de lo que llaman TB "totalmente resistente a los fármacos" y sugieren que la historia moderna de esta enfermedad podría empeorar mucho.
"No podemos dejar que este genio salga de la lámpara. Porque una vez que lo haga, no sé cómo controlaremos la TB", dijo Ruth McNerney, experta en tuberculosis de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario